Por qué Plea
Este programa lo pidió una abogada.
No sale de un estudio de mercado. Sale de una abogada en ejercicio del ICAB que estaba harta de su software, y de un equipo que ya había cambiado por dentro otro sector conservador. Diez años haciendo esto, en otro sitio.
De dónde venimos
Antes de esto, digitalizamos hoteles.
Merece la pena contarlo por un motivo concreto: es la prueba de que esto ya nos salió bien una vez, y de que sabemos entrar en un sector que desconfía del software.
Un hotel de los Pirineos, hace más de diez años. La recepción funcionaba de memoria y con un cuaderno: quién llegaba, quién debía dinero, qué habitación estaba libre. Los programas del sector existían, pero estaban escritos por gente que nunca había pasado una noche detrás de un mostrador, así que la recepción seguía apuntando en el cuaderno y tecleando después lo que le sobraba tiempo de teclear.
La conclusión no fue que faltara tecnología. Fue que nadie se había sentado a mirar cómo se trabaja de verdad. Hotelgest salió de ahí y sigue funcionando: más de diez años en producción, un equipo de ocho personas compitiendo con multinacionales del sector, y sin haber levantado capital.

Un despacho es una recepción con togas. Cambia el papel; el problema es el mismo.
La llamada
El mismo problema, otra bata.
Una abogada en ejercicio nos llamó para que le arregláramos una cosa pequeña de su despacho. Al mirarlo apareció lo de siempre: un programa de gestión que obligaba a teclear tres veces los mismos datos, plazos apuntados a mano por si acaso, y una hoja de cálculo heredada para calcular intereses que nadie se atrevía a tocar.
La diferencia con el hotel es que aquí equivocarse sale caro. Un plazo perdido en despido no se recupera: la acción caduca (art. 59.3 ET), y responder de ello frente al cliente es responsabilidad civil del abogado (art. 1101 CC).
Ese encargo pequeño se convirtió en Plea. Y la parte jurídica del producto no la decide un jefe de producto leyendo entrevistas: la decide ella, sobre expedientes suyos, cada semana.

Lo que eso significa para tu despacho
Construimos y operamos. No asesoramos.
- Lo que pides se puede construir
- Hacemos el software, así que cuando tu forma de trabajar no cabe en el programa, cambiamos el programa. Una consultora no puede prometer eso porque no toca el código.
- Las decisiones jurídicas las toma quien ejerce
- Por qué en lo social agosto solo es hábil en despido, vacaciones o conflicto colectivo, entre otras modalidades tasadas, y en lo civil no lo es nunca; qué criterio de colegio aplica a cada fase de una tasación; qué se anota como plazo y qué como señalamiento. Eso no se especifica desde fuera.
- Ya hemos hecho esta migración antes
- Cambiar el sistema de una empresa que no puede parar un solo día es lo que llevamos diez años haciendo. El riesgo de una implantación está casi siempre en los datos, y eso se aprende migrando.
Los datos de Hotelgest son de Hotelgest, una empresa del mismo equipo. No se atribuyen a Plea.

La demostración
No vamos a decirte que somos los mejores.
Eso lo dice todo el mundo y no significa nada. Aquí está lo que hace Plea, con el detalle suficiente para que puedas comprobarlo en una demo con un expediente tuyo, y cada afirmación con la página donde se verifica.
El criterio
Una afirmación vale lo que vale su comprobación.
Casi todo el software jurídico dice lo mismo: expedientes, agenda, facturación, ahora también inteligencia artificial. Sobre el papel se parecen todos.
La diferencia está un nivel más abajo, en preguntas que solo se hace quien ha trabajado en un despacho. ¿De dónde saca el programa que ese día es inhábil? ¿Con qué artículo calcula ese interés? ¿Quién responde si la fecha que anotó la máquina estaba mal?
Lo que sigue son las respuestas de Plea. Cada una se puede poner a prueba en media hora.
Dónde comprobarlo
Cada afirmación tiene su página.
Aquí no repetimos lo que hace el producto. Está contado donde toca, con el detalle que un abogado quiere mirar.
El expediente sale del documento
El cálculo procesal, dentro
Veinte módulos que se encienden
Compruébalo con un expediente tuyo.
Sube una demanda real delante de nosotros y mira qué sale. Si algo de esta página no se sostiene, se verá en esa media hora.
Preguntas frecuentes
Lo que nos preguntan sobre esto.
¿Quién decide qué se construye en Plea?
La parte jurídica la decide una abogada en ejercicio, cofundadora, sobre expedientes reales. La parte técnica, el equipo que lleva más de diez años manteniendo software de gestión en producción. Cuando las dos cosas chocan, gana el despacho: si algo es correcto técnicamente pero un abogado no lo va a usar, no entra.
¿Qué tiene que ver un programa de hoteles con un despacho?
El producto nada; el método, todo. En los dos casos hay un sector que desconfía del software porque el software que le ofrecían estaba escrito sin entender su oficio, y en los dos la solución fue sentarse a mirar cómo se trabaja de verdad antes de escribir una línea. Plea no comparte código con Hotelgest.
¿Sois una empresa nueva?
Plea sí. El equipo no: lleva más de diez años operando software de gestión en producción, con clientes que no pueden permitirse un día de caída. Es lo que explica que Plea traiga contabilidad de partida doble y cálculo procesal desde el principio, en vez de dejarlo para más adelante.
¿Qué hace Plea que no haga cualquier otro programa de gestión de despachos?
Tres cosas concretas. Monta el expediente leyendo el PDF de la demanda y devuelve cada plazo con su fundamento legal y la cita literal del juzgado, para que confirmarlo cueste una línea. Resuelve el detalle procesal a partir de fuentes oficiales: directorio de órganos judiciales del Ministerio, calendario de días inhábiles por partido judicial con fiestas autonómicas y locales, y la cuenta de consignaciones deducida del propio órgano. Y lleva la parte económica completa, con seis bases de cálculo de intereses, tasación de costas citando el criterio del colegio, Verifactu ya implementado y contabilidad de partida doble.
¿Cómo sé que los plazos que propone la inteligencia artificial son correctos?
Porque cada uno viene con la frase textual de la resolución de la que sale y con el artículo en el que se apoya, y porque nace marcado como pendiente de revisión y sigue ahí, a la vista en el panel de inicio, hasta que alguien del despacho lo confirma o lo corrige. La fecha existe desde el primer momento —el día que nadie abrió el PDF, la vista seguía estando en la agenda— y la comprobación deja de ser releer el documento: es leer una cita y decir sí o no.
¿Sirve Plea para un abogado que trabaja solo?
Sí, y es el mismo producto que usa un despacho de veinte. Los veinte módulos se activan y desactivan por despacho, de modo que lo que no usas no aparece en el menú ni dentro del expediente. Un autónomo enciende expedientes, agenda, documentos y facturación, y deja apagado el resto hasta que le haga falta. Crecer no obliga a cambiar de programa.
¿Plea cumple con Verifactu antes de que sea obligatorio?
Sí. Verifactu ya está implementado: cada factura genera un registro de facturación con huella digital encadenado al anterior, la factura queda bloqueada en cuanto se emite y las correcciones se hacen mediante facturas rectificativas de los tipos R1 a R5. La obligación entra en 2027, y la responsabilidad de facturar con un sistema conforme recae en quien factura, no en el proveedor del software.