Monitor de equipo

Quién está en qué expediente, ahora mismo.

Un panel con el despacho entero: quién está conectado, en qué pantalla y sobre qué expediente, con refresco cada tres segundos. Mide la actividad dentro de Plea, no la jornada declarada.

Monitor de equipo · hoy Actividad en Plea

En qué está el equipo ahora

PersonaExpedienteLleva
Marta FeliuLAB-2026-021 · contestación1 h 12 min
Jordi BassolsCIV-2026-014 · audiencia previa38 min
Ana SerraBuzón de facturas15 min
Anotado hoy a expediente 4,5 h
Hoy

Un Excel de jornada para cumplir y otro de horas para facturar.

Con Plea

Quién está en qué expediente, ahora mismo, y cuánto lleva.

Cómo se mide

Del latido de la pestaña a la hora que se factura.

  1. La aplicación late

    Actividad

    Marta Feliu · ahora

    1. Latido cada 10 segundos Solo con la pestaña visible
    2. Corte a los 45 s sin actividad Ratón, teclado o scroll
    3. Cada latido suma 30 s como mucho Nunca más de lo transcurrido

    Si te levantas a comer con Plea abierto, el contador se para solo.

    Cada diez segundos, y solo si la pestaña está visible y ha habido ratón, teclado o desplazamiento en los últimos cuarenta y cinco.

  2. El cronómetro anota al expediente

    Registro de tiempos

    LAB-2026-021 · contestación

    1. Cronómetro en el expediente Se arranca y se para
    2. También a mano, con fecha Para lo que pasó fuera
    3. Con su tarifa La del expediente
    Anotado hoy 4,5 h

    La vista, la llamada y la reunión en sala no pasan por la pantalla. Ese tiempo se anota a mano en el asunto, y es el que después se minuta.

  3. Y de ahí sale la minuta

    Lo que esto NO es

    No es el registro del art. 34.9 ET

    1. Mide actividad, no jornada declarada
    2. Sin entrada, salida ni pausas
    3. Sirve para minutar y para coordinar Que es para lo que está

    Un monitor de equipo y un registro de jornada son dos cosas distintas, y aquí solo hay una.

    Las horas anotadas llegan a la factura con su tarifa, y al minutarlas quedan marcadas para que no se cobren dos veces.

El balance

Qué cambia el lunes que lo enciendas.

Qué ganas

Sabes en qué está cada uno

La tarjeta de cada persona dice si está conectada, en qué pantalla y sobre qué expediente, y al pinchar en su foto se abren la hora de su primera actividad del día y el tiempo que lleva acumulado. El panel se refresca cada tres segundos y no hay que recargar nada.

Qué dejas de hacer

Preguntar cuánto lleva cada uno

La dedicación del periodo sale por persona, contra la jornada que le hayas fijado, y las vacaciones y las bajas registradas bajan las horas esperadas. Tres bandas: bajo jornada, jornada completa y horas extra.

Qué te juegas

Encenderlo sin decirlo

Vigilar entra en el poder de dirección, pero con la dignidad por límite (art. 20.3 del Estatuto de los Trabajadores) y con información previa: los criterios de uso de los dispositivos digitales se elaboran con la representación de los trabajadores y se comunican a la plantilla (art. 87.3 LOPDGDD). Un panel encendido en silencio no es un atajo, es un problema.

Qué se mide de verdad

Mide lo que pasa en la pantalla, no lo que pasa en el despacho.

La aplicación manda un latido cada diez segundos, y solo si la pestaña está visible y ha habido ratón, teclado o desplazamiento de la página en los últimos cuarenta y cinco. Cada latido suma como mucho treinta segundos. Si te levantas a comer con Plea abierto, el contador se para solo.

Y por eso no cuenta lo que ocupa media mañana de un abogado: la vista, la llamada de teléfono, la reunión en la sala y el expediente leído en papel. Ese tiempo se anota en el expediente con el cronómetro, que lo imputa al asunto y es el que después sirve para minutar. La clase de trabajo no la pregunta nadie: cuando el tiempo sale de una pantalla de Plea —leer un documento, redactar un escrito, enviar un correo, cerrar una reunión— la anotación se clasifica sola por lo que se estaba haciendo, y lo que se mide con el cronómetro queda como trabajo del expediente sin más.

Dicho de otra manera: el panel responde a «en qué está el equipo», no a «cuántas horas hizo cada uno la semana pasada». Confundir las dos preguntas es lo que convierte una herramienta útil en un problema laboral.

Los números

Cómo está calibrado el panel.

3 segundos
Cada cuánto se refresca el monitor, sin recargar la página.
10 segundos
Cada cuánto late la aplicación, y solo con la pestaña en primer plano.
45 segundos
Sin ratón, teclado ni desplazamiento, deja de contar como tiempo activo.
15 segundos
Sin latido, la persona pasa a desconectada en el panel.
8 horas
La jornada de referencia del despacho. Se cambia en Ajustes, y por persona de 1 a 24 horas.
90 % y 110 %
Los dos cortes de las bandas: bajo jornada, jornada completa y horas extra.
5 tipos de ausencia
Vacaciones, baja médica, asuntos propios, maternidad o paternidad y otro. Todas restan horas esperadas.

Vigilancia de personas

Antes de encenderlo, tu equipo tiene que saberlo.

Vigilar y controlar entra dentro del poder de dirección: el empresario puede adoptar las medidas que estime oportunas para verificar que se cumplen las obligaciones laborales, «guardando en su adopción y aplicación la consideración debida a su dignidad» (art. 20.3 del Estatuto de los Trabajadores).

El límite es la información previa. Los criterios de utilización de los dispositivos digitales se elaboran con participación de la representación de los trabajadores y se comunican a la plantilla (art. 87.3 de la Ley Orgánica 3/2018), y el tratamiento se informa antes de empezar (art. 13 del Reglamento general de protección de datos). Un panel encendido sin decirlo no es un atajo.

En Plea lo abre el propietario del despacho y quien tenga rol de administración. Al resto del equipo el servidor le contesta que no, aunque teclee la dirección a mano.

Ábrelo con tu equipo delante.

Media hora. Tráete el reparto de trabajo de la semana pasada y lo comparamos con lo que el panel habría registrado, y con lo que no.

Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan sobre esto.

¿Quién del despacho puede ver esto?

El propietario del despacho y quien tenga rol de administración. Las tres pestañas —Monitor, Control Horario y RRHH— comprueban esa condición en el servidor, así que a cualquier otro miembro del equipo la petición le responde con un error de permisos, entre por el menú o por la dirección directa.

¿Y una vista de mañana entera, o una reunión en el despacho?

No aparece en el panel, porque ahí no hay ni ratón ni teclado. Ese tiempo se anota en el expediente con el cronómetro, que lo imputa al asunto y es el que alimenta la minuta por horas y la rentabilidad. Lo que el cronómetro no hace es preguntar de qué clase de trabajo viene: la anotación se clasifica sola cuando el tiempo sale de una pantalla de Plea —hoy, lectura de documentación, redacción de escritos, correo y reuniones—, y lo que se mide a mano queda como trabajo del expediente sin más. Son dos registros distintos y lo son a propósito: uno dice dónde está el equipo, el otro qué se le cobra al cliente.

¿Hay que instalar algo en los ordenadores del despacho?

No. El registro sale de la propia aplicación, que late mientras alguien la tiene abierta y en primer plano. No hay agente instalado en el equipo, ni captura de pantalla, ni lectura de lo que se teclea: lo que viaja en cada latido es la ruta en la que está la persona, el expediente que tiene abierto y el título de la pestaña. Los segundos de actividad no los manda el navegador; los cuenta el servidor por la distancia entre un latido y el siguiente.